Terror en Amityville
(The Amityville Horror)
Poster
País: Estados Unidos, 2005
Duración: 85 minutos
Clasificación: C
Elenco: Ryan Reynolds, Melissa George, Jesse James, Jimmy Bennett, Chloë Grace Moretz, Rachel Nichols, Philip Baker Hall
Director: Andrew Douglas
Productores: Michael Bay, Andrew Form, Brad Fuller
Guión: Scott Kosar, basado en la novela de Jay Anson
Fotografía: Peter Lyons Collister
Música: Steve Jablonsky
Distribuidor: Buena Vista International
Por Jorge Ávila Andrade

Quizá éste sea uno de esos ejemplos en los que un remake de un filme previamente hecho y que goza de cierta popularidad, sea mejor que el original. En 1979 surgió Terror en Amityville, cinta supuestamente basada en hechos reales que se convirtió en objeto casi de culto por los fanáticos del género, pero ésto ocurrió más por la falta de una buena cinta de terror en el momento que por sus propias virtudes cinematográficas, pues la verdad de las cosas es que es bastante malita. 

El problema fue que a la misma le siguieron una infinidad de cintas con la palabra “Amityville” en el título y que eran aún peores, por lo que muchas de ellas se fueron de inmediato al ‘infierno’ del video, sin pasar por la pantalla grande. 

Ahora, en un ejercicio más de ‘originalidad’, el debutante Andrew Douglas se presenta con esta nueva versión que ubica los hechos en 1975 (como en la novela original de Jay Anson), en los que una vieja casona es vendida en barata debido a los asesinatos que ocurrieron dentro de ella, por lo que los nuevos inquilinos comienzan a sufrir una serie de situaciones paranormales que los llevarán a luchar por sus propias vidas. Afortunadamente, y a pesar de que la historia suena a algo ya conocido, Douglas entrega un trabajo bastante decente, mejor que el original y por el cual se puede pagar el boleto.

Si bien las historias de casas embrujadas no son nada nuevo (en Hollywood deberían darse una vuelta por nuestro país para que sepan lo que son verdaderas historias de terror de construcciones habitadas por fantasmas), en esta ocasión vale la pena por la claustrofóbica atmósfera creada por el cineasta, quien no necesita más recursos que a un buen puñado de actores, un interesante sentido de lo visual y una buena edición. 

Así de sencillo, como si fuera tomado del libro de texto de ‘Cómo hacer una película de terror’, Douglas logra varios momentos de tensión en los que, si se va al cine con la suficiente intención de disfrutar la película, llega a generar uno que otro buen susto, lo cual a final de cuentas es lo que se busca en un filme de horror. 

No tiene grandes nombres en el elenco, pero éste hace un estupendo trabajo al ir desarrollando la paranoia y angustia de sus personajes lo que, a querer o no, provoca reacciones. Es un caso similar al de Agua Turbia: no es un remake que tenga la necesidad de existir, pero está bien hecho y se puede disfrutar.
 

 ® Moviola, 2005