Gatúbela
(Catwoman)
Poster
País: Estados Unidos, 2004
Duración: 104 minutos
Clasificación: B
Elenco: Halle Berry, Benjamin Bratt, Sharon Stone, Lambert Wilson, Frances Conroy, Alex Borstein
Director: Pitof
Productores: Denise Di Novi, Edward McDonnell
Guión: John Brancato, Michael Ferris y John Rogers
Fotografía: Thierry Arbogast
Música: Klaus Badelt
Distribuidor: Warner Brothers
 
Por Jorge Ávila Andrade

Para nadie queda duda que Halle Berry es una mujer en extremo hermosa y con talento, como lo comprueba su sólida actuación en El Pasado Nos Condena (Monster’s Ball). Lo que si está para dudarse es su capacidad (o la de su agente) para elegir libretos y proyectos que la beneficien y con los que no corra el riesgo de ser catalogada como “flor de un día”. 

Desde que ganó el Oscar por su interpretación en el filme de Marc Forster, ha participado en cintas que incluyen Otro Día Para Morir (Die Another Day), la segunda parte de X-Men, la espantosa Gótica y la que nos ocupa ahora, Gatúbela (Catwoman), que al momento de escribir esto la he hecho ganadora del Razzie (ya saben, los premios a lo peor del cine) como la Peor Actriz del 2004, siendo de las pocas actrices que tienen el ‘honor’ de haber estado en el cielo y el infierno. Lo más triste de todo, es que se lo merece sin ninguna objeción. Dirigida por el francés Jean-Christophe Comar, mejor conocido como Pitof, Gatúbela es un suplicio por donde sea que se le mire. 

Patience Phillips (Berry) es una mujer atractiva pero sumamente tímida que, tras un accidente en el que pierde la vida, es revivida gracias a los poderes de un grupo de gatos, por lo que ésta adquiere la destreza, agilidad y sentidos de los felinos. Así nace Gatúbela, quien además se convierte en una especie de protectora de la sociedad donde vive, lo que llama la atención del detective Tom Lone (Benjamín Bratt), quien queda fascinado con la agilidad y belleza de la extraña mujer. Pero como todo héroe tiene su némesis, Patience la encuentra en la persona de Laurel Hedare (Sharon Stone), heredera de un emporio de artículos de belleza que intenta deshacerse de ella. Así de simple y absurdo es el guión de la historia. 

El mayor problema con Gatúbela es haber sido hecha. Aun sigo sin entender esa manía de Hollywood de hacer películas basadas en personajes que por alguna razón sobresalen en otros filmes, como el caso de Elektra en Daredevil o de la misma Gatúbela en Batman Regresa. Pero del personaje interpretado por Michelle Pfeiffer al de Halle Berry hay un universo de diferencia. 

Desde que Pfeiffer apareció en la cinta de Burton, creando a una Gatúbela extremadamente sensual y malvada a la vez, el proyecto de hacer un filme basado en el personaje saltó de oficina en oficina hasta que aterrizó más de una década después. Desafortunadamente, el resultado es en verdad lamentable. La Gatúbela de Berry no sólo no es creíble, sino que pierde toda clase de conexión aún hasta con los fans más fieles de Batman y sus personajes. 

Mientras que Berry se limita a vestirse cual vil dominatrix sadomasoquista, propia de cualquier antro de bajo pelo de los muchos que existen en cualquier ciudad del mundo, y moverse dizque de manera sexy, el resto del filme es una serie de incoherencias, secuencias de menos de dos segundos de duración en el estilo MTV (quizá para encubrir las decenas de errores del filme), un ritmo frenético para una historia absurda, efectos especiales de segunda mano y algunas de las peores actuaciones de un elenco en muchos años. 

Nadie se salva de la quema, ni siquiera Stone, quien podría haber aportado algo de rivalidad sexual entre las protagonistas. Nada. Ni la banda sonora, ni la presencia de una Berry semidesnuda, salvan a Gatúbela. De hecho, es bastante complicado hacer una crítica de una cinta tan mala, pues se puede caer fácilmente en la tentación de hacerla trizas. Pero en este caso se lo merece. No es ni divertida, ni sensual, ni nada. 

Es un claro ejemplo de la forma en que no se debe gastar el dinero en caprichos de productores a los que les importa un comino la inteligencia de la audiencia y que solamente buscan retacar sus bolsillos de dinero fácil. Lo único bueno de Gatúbela es que es tan mala que ni siquiera les dio a ganar lo que ellos esperaban. Pero no se preocupen: pueden dormir tranquilos después de haber visto esta película Solamente hagan de cuenta que no existe y que se trató de una espantosa pesadilla. No más.
 

 ® Moviola, 2005