Parejas 

País

México, 1996

Duración

88 minutos

Clasificación

B

Elenco

Luis Felipe Tovar, Vanessa Ciangherotti, Rodrigo Murray, Mónica Dione, Erika de la Llave y Víctor Huggo Martin

Director

Enrique Arroyo

Productores

Gustavo Montiel, Pedro Torres

Guión

Enrique Arroyo

Fotografía

Serguei Saldívar

Distribuidor

Videocine

 

Por Jorge Ávila Andrade 

Con una cinta como ésta, que se convierte en un claro ejemplo de lo que no se debe hacer en la de por sí mediocre industria fílmica mexicana (y aclaro: no por falta de talento sino de apoyo e ideas frescas), es fácil comprender porqué el público prefiere ir a ver cintas hollywoodenses. No es por hacer leña del árbol caído, pero cuando uno se entera de que Parejas es un proyecto que data de 1994, que se terminó de realizar en 1999 y que desde entonces estuvo guardado, llega el momento de preguntarse por qué está siendo exhibida en cines, pues su manufactura, guión, dirección y demás elementos cinematográficos, son más propios de una tarea estudiantil que de un cine interesante y profesional, sin generalizar ni ser injusto con el trabajo de los alumnos en las escuelas de cine.

 

La trama, de la autoría del propio director, muestra dos historias simples de enredos y desenredos amorosos como tantas otras que se pueden ver en cualquier telenovela. En la primera, dos parejas de “mejores amigos” intercambian parejas justo durante su noche de bodas, mientras que en la segunda, un alto ejecutivo de una empresa de publicidad pasa las de caín cuando las mujeres a las que engaña, incluída su esposa, le dan una lección que no olvidará.

 

Los problemas del filme son varios, comenzando por algunas de las actuaciones. Tanto Mónica Dionne como Víctor Huggo Martín, Rodrigo Murray y Luis Felipe Tovar han demostrado con los años su talento, pero aquí se nota, por un lado, que el filme fue realizado hace once años y, por otro, que necesitan de un buen director que logre sacar sus emociones a flote.

 

En el caso particular de los primeros dos, sus personajes son una especie de borrador, tanto en lo fìsico como en lo emocional, de aquéllos inolvidables María y Carlos de Sexo, pudor y lágrimas, mientras que Tovar parecía estar ensayando a su Elvis Quijano de Todo el Poder. Aunque la química entre los integrantes de la primera historia es buena, en la segunda todo se viene abajo con un intento de comedia que tiene sus momentos, pero muy pocos. Parejas, pues, debió de haberse ido directo al video y no a la oscuridad de una sala de cine. Mejor espere el DVD… y eso con sus reservas.

 
 ® Moviola, 2006