Superman Regresa
(Superman Returns)
País
Estados Unidos, 2006
Duración
157 minutos
Clasificación
B
Elenco
Brandon Routh, Kate Bosworth, Kevin Spacey, James Marsden, Parker Posey, Frank Langella, Sam Huntington, Eva Marie Saint, Marlon Brando, Tristan Leabu
Director
Bryan Singer
Productores
Bryan Singer, Gilbert Adler, Jon Peters
Guión
Michael Dougherty y Dan Harris, basado en los personajes creados por Jerry Siegel y Joe Shuster
Fotografía
Newton Thomas Sigel Música
John Ottman (temas originales de John Williams)
Distribuidor
Warner Brothers
Por Jorge Ávila Andrade
Desde que en 1987 se produjo la última y lamentable cinta de Superman, todavía protagonizada por Christopher Reeve, el 'Hombre de Acero' no había vuelto a la pantalla grande, y es que no había forma de hacerlo. Si las historias que se iban a realizar eran cada vez peores, más valía que se le dejara en paz. Si a lo anterior se le agrega que desde ese entonces y hasta la fecha han pasado cosas tan importantes en la vida de este superhéroe como su muerte en cómic o el que el proyecto para revivirlo en la pantalla grande se haya tardado, por lo menos, una década (varios directores y actores estuvieron involucrados en diferentes versiones, desde Tim Burton y Nicolas Cage hasta McG y Brett Ratner), la expectativas por saber qué habría hecho Bryan Singer eran un tanto misteriosas.
El principal problema que se presentaba era la pregunta de ¿cómo actualizar a un superhéroe que, en apariencia, lo tiene todo? Superman, a final de cuentas, es casi todopoderoso, nada -salvo la kriptonita- lo detiene y es capaz de hazañas prodigiosas que no pueden hacer colegas suyos como Batman o El hombre araña. ¿Cómo actualizar a un héroe que representa, por lo menos para la sociedad estadounidense, los ideales de paz, justicia y el 'sueño americano'? ¿Cómo hacer que las generaciones actuales se interesen por un héroe pasado de moda? La respuesta es sencilla: humanizándolo.
Si algo caracteriza las cintas de Bryan Singer es precisamente eso, el dotar a sus personajes de una serie de conflictos y situaciones que los hagan ver vulnerables y falibles, esto es, humanos. No en balde el éxito y el reconocimiento de Singer vienen de las dos primeras partes de X-Men, en la que toma a un grupo de superhéroes y los convierte en personas de carne y hueso, con las mismas dudas, deseos y aflicciones que cualquiera de nosotros. Y eso es lo que logra, de manera espectacular y demostrando un gran amor y respeto hacia el personaje, en Superman Regresa. No sólo ahora Superman es interpretado por otro actor, sino que su regreso a la Tierra no es precisamente lo que él esperaba.
La historia mostrada es sencilla: Tras haber pasado cinco años investigando sobre su pasado en los restos de lo que fuera su planeta de origen, Kriptón, Superman (Brandon Routh) regresa al mundo que lo acogió desde niño para tratar de rehacer su vida, más maduro y con la plena convicción de que tiene una misión mucho más que elevada. Pero cuando lo hace, se da cuenta que las cosas no son las mismas. O por lo menos no las que él esperaba. El mundo sigue cada vez peor, Lex Luthor (Kevin Spacey) escapó nuevamente de la cárcel y amenaza con destruir gran parte de la humanidad y, lo que es peor, Luisa Lane (Kate Bosworth) es una mujer completamente diferente a la que él dejó: Ahora es una periodista ganadora (¡por fin!) del codiciado premio Pulitzer, moderna, madre soltera de un pequeño niño y que lleva una relación bastante estable con Richard White (James Mardsen), sobrino del editor del Daily Planet, Perry White (Frank Langella). Lo peor para el héroe es que Luisa parece haberlo olvidado, como lo demuestra el artículo por el que ganó el Pulitzer, "Por qué el mundo no necesita a Supeman".
Singer y su equipo de guionistas no se andan por las ramas y ponen de manifiesto el despecho y el dolor que Luisa siente por el abandono de Superman, quien se fue sin decir adiós. Si a esto se agrega que Superman es también diferente, más concentrado en cumplir con su misión de 'salvador del mundo' que en otra cosa, los ingredientes están listos para un drama que seguramente va a dejar satisfechos incluso a los más reacios y puristas seguidores del personaje. Y es que Singer incluye un par de elementos adicionales que le brindan un mayor drama a la historia. El primero de ellos es la clara alusión que hace de Jesucristo en la imagen de Superman. Desde la 'crucifixión' que sufre en el espacio, el sepulcro-cama-de-hospital vacío, su resurrección e incluso las palabras de su padre, Jor-El (Marlon Brando en escenas y audio tomado de escenas suprimidas de las cintas originales de 1978 y 1980), en el sentido de que Kal-El es "la luz que necesita la humanidad" y "el único hijo al que he enviado para salvarlos", la alegoría es abierta y evidente.
El segundo elemento tiene que ver con algo mucho más humano, y que es el punto central de la historia. No pienso arruinar la sorpresa para quienes no han visto la película, por lo que sólo diré que es algo que está estrechamente relacionado con un evento ocurrido en Superman II (1980), que tiene que ven mucho en su relación con Luisa Lane y que es el elemento que termina por humanizarlo. La secuencia final de la cinta, emotiva y honesta, forma parte de este elemento completamente trascendental para la humanización del superhéroe más grande del universo.
Hablando en términos técnicos, el filme es impecable. Desde los espectaculares efectos especiales (la pura secuencia del avión es motivo más que suficiente para pagar el boleto de entrada) hasta la estupenda banda sonora a cargo de John Ottman, quien junto con Singer decide retomar varios de los temas originales compuestos por el Maese John Williams (incluída, claro está, el tema principal), la cinta es un verdadero deleite para los sentidos. A nivel actoral, cabe destacar el trabajo de los tres protagonistas principales. Por un lado, el debutante Brandon Routh demuestra que es un digno sucesor de Christopher Reeve (muchos de sus gestos, su mirada y su interpretación de Clark Kent son prácticamente idénticas) al tiempo que le imprime su personalidad. Atlético, elegante y con apostura, Routh convierte en suyo a Superman por méritos propios.
Por otro lado está Kevin Spacey, quien interpreta a un Lex Luthor superior en casi todos los sentidos al gran trabajo realizado por Gene Hackman en los filmes anteriores. La gran diferencia entre 'su' Luthor y el de Hackman es que éste abusaba del recurso del sarcasmo y el humor, lo que le quitaba cierta autoridad y el aire amenazante que debería tener el supuesto enemigo número uno de Superman. Spacey mantiene el sarcasmo, pero al mismo tiempo puede ser brutalmente frío y calculador, haciendo a Luthor mucho más peligroso que nunca. Finalmente, esta la que considero una de las revelaciones del filme: Kate Bosworth. Su Luisa Lane no tiene nada que ver con la no tan atractiva y sexualmente inocua Margot Kidder, quien hizo a una Luisa que siempre fue cuestionable. Bosworth convierte a Lane en la típica imagen de una mujer profesionista moderna: elegante, bella, bien vestida, sexy, de caracter fuerte, capaz de ser exitosa en lo profesional al mismo tiempo que se hace cargo de un hijo pequeño, y libre para vivir junto al hombre que ama sin necesidad de casarse. Y al mismo tiempo mostrando el dolor interno que lleva guardado (léase despecho) por el abandono que sintió del hombre al que se había entregado sin reservas.
Todo lo anterior hace que Superman Regresa sea un perfecto enlace entre las dos primeras cintas (dirigidas por Donner, pues fue él quien hizo las dos cintas al mismo tiempo, aunque para la segunda parte el encargado de haber terminado el trabajo faltante haya sido Richard Lester) y la audiencia moderna. El filme de Singer es, por mucho, su mejor trabajo a la fecha. Romántica, emocionante, trepidante, mística y entrañable, Superman Regresa es un digno homenaje al héroe más grande del mundo y un perfecto ejemplo de que el cine sigue siendo la fábrica de sueños, pues ahora, más que nunca, es posible creer que un hombre puede volar. Inolvidable para los que aún conservamos el alma de niños. Gracias, Bryan, por regresarnos al héroe que el mundo necesita, aunque sea a través de la imaginación.
® Moviola, 2006